No estoy muerto
Estoy en el hospital. Me van a operar de la cabeza. Dicen que es una operación muy complicada, y que puede que no salga. Espero que no tengan razón. Me han anestesiado. Tengo sueño, mucho sueño, me estoy durmiendo...
Me estoy despertando. Supongo que la operación habrá salido bien. No estoy muerto, así que, mal del todo, no ha salido.
A ver si viene algún médico. Quiero saber qué ha pasado exactamente... No viene nadie. Intentaré levantarme... ¡No puedo! Me han debido dejar inválido... Un momento, alguien me está mirando... se parece a mi madre... ¡Es mamá! Está llorando... va de negro... Quiero saber quién se ha muerto... pero no puedo, no puedo hablar... Dice algo... puedo oirla...
"¡Oh, Arthur! ¿Por qué tenías que morir?"
¡Mamá! ¡No estoy muerto! ¡Dios mío, creen que no he salido de la operación! ¡No estoy muerto! ¿No veis que estoy vivo? No, no pueden verlo, no puedo moverme, no puedo hablar. Estoy vivo, pero sólo yo lo sé. Tengo que demostrarles que estoy vivo, pero, ¿cómo? No encuentro ninguna manera de comunicarme con el exterior. ¡No estoy muerto, no estoy muerto...!
No me queda mucho tiempo para que se enteren. Supongo que pronto se me llevarán de aquí... ¡Dios mío! ¿Qué es eso? Parece la tapa de un ataúd. Tiene una ventana... ¡me la van a poner! Estoy dentro de la caja, puede que para siempre... Por lo menos podré ver a través de la ventana mis últimos instantes de vida...
Siento que me están moviendo... me van a llevar a algún sitio. Me gustaría saber a dónde...
Parece que hemos llegado. Nos hemos parado. Ahora me están bajando al suelo... más abajo... hasta el fondo de la tierra... ¡Esperad! ¡No lo hagáis! ¡No estoy muerto! ¡No estoy muerto...! Me están echando tierra... me están enterrando... es mi última oportunidad para salvarme... ¡Sacadme de aquí! No me oyen... ¡Sacadme de aquí! ¡No estoy muerto! ¡No estoy muerto...!
¿O sí?